Puedo verlos

Puedo verlos

La primera vez que vi a una persona muerta, tenía aproximadamente unos nueve años de edad. Íbamos mi hermano y yo en el auto, cuando de momento voltee hacia la ventanilla derecha y le dije:

– ¿Ya viste a esa mujer de allá?

– No hay ninguna mujer. Sólo hay autos. Lo que sucede es que ya debes estar muy cansado de estar aquí. Llevamos más de dos horas en este embotellamiento y la verdad es que no veo la hora en que vaya a mejorar la situación. Mejor voy a contarte unas leyendas antiguas para que pienses en otra cosa y no estés tan aburrido.

Transcurrió más de una década y yo continuaba viendo a personas vestidas de blanco. Algunas de ellas incluso me saludaban o me guiñaban un ojo. Mi novia al notar lo exaltado que me ponía cada vez que me sucedía un episodio, sugirió que fuera a ver a un psicólogo.

Estuve con él por un semestre entero, visitando su consultorio por lo menos dos veces a la semana sin ver ningún resultado positivo. Luego me llevaron a ver a una bruja, quien me dijo que yo tenía poderes extra sensoriales, con lo que era capaz de observar a individuos que se encontraban en otros planos astrales.

También me comentó que son muy pocas las personas que tienen esa capacidad y que debía hacer lo que estuviera en mis manos para conseguir comunicarme con ellos, pues generalmente esa gente lo que busca es una especie de enlace con los vivos para advertirles de sucesos que posiblemente vayan a ocurrir en sus vidas en el futuro.

Por supuesto, la misión de estos seres es la de inducir a quienes aman a cambiar su estilo de vida, de modo tal que al cambiarse de línea temporal, puedan evitar esos percances.

Ya llevo años dedicándome a esto y puedo comentar que es una encomienda repleta de satisfacciones.

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