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La laguna del tesoro

La laguna del tesoro

Cuenta la historia, que en ciertas zonas selváticas de américa yace una misteriosa laguna oculta en medio de la vegetación, una laguna que se presume poseería una cantidad de oro incalculable en lo más profundo de sus oscuras aguas.

Esta laguna data de épocas precolombinas, cuando las tribus indígenas dominaban un vasto territorio, el cual poco a poco se les fue robado por parte de aquellos Europeos expedicioncitas y colonizadores. Cuenta la leyenda por su parte, y teniendo un conocimiento certero de la gran cantidad de metales preciosos existentes en estas zonas durante aquel sigo XVI, que los indígenas al verse invadidos por estos extraños españoles decidieron arrojar gran parte de sus tesoros a esta profunda laguna.

Luego de todo el devastador proceso de colonización acarreado por los españoles, y a pesar de haberse llevado un enorme porcentaje de tesoros de las américas, aún hoy en día se presume que esta laguna cuenta en sus profundidades con valiosísimas piezas de oro.

Por su parte, expedicionarios han acrecentado la popularidad de esta famosa laguna del tesoro, asegurando que durante las noches los espíritus de aquellos habitantes originarios se encargan de preservar hasta hoy en día la integridad de sus tesoros. Se asegura que cualquier hombre capaz de atreverse a sumergirse en estas aguas, lo único que conseguirá es una muerte dolorosa a causa del ahogo.

Se cree vehementemente en fuerzas sobrenaturales que manejan las aguas de esta laguna, reconociendo a aquellas personas que se interesan exclusivamente en arrebatar sus tesoros. Esta fuerza extraña hará que las aguas de la laguna comiencen a moverse, buscando succionar al hombre hasta llevarlo a sus profundidades, dónde tendrá el tesoro al alcance de sus manos, aunque quedará atrapado ahogándose en medio de monedas de oro y su codicia.

Te esperaré por siempre

Te esperaré por siempre

Según dice la leyenda, Alejandro era un odontólogo joven y muy talentoso de una localidad de la Comunidad de Valencia. A pesar de que solo tenía algunos años de haber culminado la universidad sus habilidades hicieron que ganara fama a una velocidad impresionante, por lo que en poco tiempo no solo era respetado sino que comenzaba a ver los frutos monetarios de su oficio.

Siempre se involucraba en las actividades de colecta para causas benéficas que organizaba la parroquia de la localidad, a pesar de que no fuese el más devoto. Fue en una de estas colectas que conoció a una joven que, por lo menos con lo que se podía ver, cumplía con las expectativas que este joven tenía en el amor. El nombre de este ángel misterioso era Gabriela, encargada de la pequeña biblioteca de la comunidad, era una persona muy cándida.

Ella correspondía a los acercamientos del joven odontólogo con lo que parecía un amor mutuo, de esos de película. Pasaron los meses, y luego de algunas tentativas finalmente Alejandro se decidió a pedir formalmente la mano de la joven en matrimonio, a lo que ella y su familia accedieron.

Llegó la fecha de la boda pero cuando el flamante novio esperaba a su futura esposa en el altar llegó una de las damas de honor con una nota. Aparentemente la muchacha no estaba tan decidida y escapó con otro hombre. Sobrecogido por el dolor y la rabia Alejandro se aleja de la iglesia taciturno hasta las vías del tren, a las que se arroja al ver el tren de las 6 de la tarde. La leyenda cuenta que la puerta de la iglesia puede verse, a las 6 de la tarde, a un apuesto joven vestido de traje que espera pacientemente a alguien que nunca llega.

La Atlántida, el continente perdido

La Atlántida, el continente perdido

Una historia cuenta que hace 12.000 años, asolada por volcanes y terremotos y tragada por un mar furioso, una isla llamada Atlántida se sumergió bajo el agua. La búsqueda de la Atlántida continúa hasta hoy. La historia de la Atlántida empieza entre las pirámides. Sacerdotes egipcios contaron al sabio griego Solón acerca de una nación que había existido 10.000 años atrás. Una nación más avanzada que Egipto y más poderosa que cualquier otra que haya existido. Platón escribió la historia de la Atlántida en el 650 a.C. Contó que la Atlántida era del tamaño de Asia y África juntas, aunque científicos más contemporáneos creen que era un continente más pequeño pero que conectaba todo el Planeta. La existencia de la Atlántida hasta hoy es un enigma. ¿Inventó Platón una fábula para prevenir a Atenas sobre la avaricia y la corrupción? ¿O verdaderamente existió una civilización más avanzada que la nuestra que en un solo día desapareció bajo el océano? Se cree que el hombre de la Atlántida se desarrolló a un nivel consciente muy elevado. Los atlantes eran experimentados viajeros, que dominaban con sus barcos todos los mares y océanos del Planeta.
En la actualidad investigadores del continente perdido como Ignatius Donnelly, estudió los enigmas no sólo de la Altlántida sino de diferentes culturas y elaboró una hipótesis sin precedentes que: la Atlántida fue un continente entre Europa y América que se sumergió y que incluso llegó a constituir un puente terrestre entre ambos mundos. Esto se deduce por semejanzas culturales entre mayas, aztecas con los egipcios especialmente por las pirámides. También comparten similitudes en el lenguaje. ¿Cómo se explican entonces semejanzas entre pueblos que vivían a miles de kilómetros de distancia y que no conocían los océanos?

Puedo verlos

Puedo verlos

La primera vez que vi a una persona muerta, tenía aproximadamente unos nueve años de edad. Íbamos mi hermano y yo en el auto, cuando de momento voltee hacia la ventanilla derecha y le dije:

– ¿Ya viste a esa mujer de allá?

– No hay ninguna mujer. Sólo hay autos. Lo que sucede es que ya debes estar muy cansado de estar aquí. Llevamos más de dos horas en este embotellamiento y la verdad es que no veo la hora en que vaya a mejorar la situación. Mejor voy a contarte unas leyendas antiguas para que pienses en otra cosa y no estés tan aburrido.

Transcurrió más de una década y yo continuaba viendo a personas vestidas de blanco. Algunas de ellas incluso me saludaban o me guiñaban un ojo. Mi novia al notar lo exaltado que me ponía cada vez que me sucedía un episodio, sugirió que fuera a ver a un psicólogo.

Estuve con él por un semestre entero, visitando su consultorio por lo menos dos veces a la semana sin ver ningún resultado positivo. Luego me llevaron a ver a una bruja, quien me dijo que yo tenía poderes extra sensoriales, con lo que era capaz de observar a individuos que se encontraban en otros planos astrales.

También me comentó que son muy pocas las personas que tienen esa capacidad y que debía hacer lo que estuviera en mis manos para conseguir comunicarme con ellos, pues generalmente esa gente lo que busca es una especie de enlace con los vivos para advertirles de sucesos que posiblemente vayan a ocurrir en sus vidas en el futuro.

Por supuesto, la misión de estos seres es la de inducir a quienes aman a cambiar su estilo de vida, de modo tal que al cambiarse de línea temporal, puedan evitar esos percances.

Ya llevo años dedicándome a esto y puedo comentar que es una encomienda repleta de satisfacciones.

Las apariciones de la vieja hacienda Ciprés

Las apariciones de la vieja hacienda CiprésLas haciendas, eran enorme ranchos o casas con gran porción de terreno, que pertenecían a personas muy adineradas de México. En este caso, hablamos de una muy especial, se trata de la hacienda Ciprés, un lugar que es conocido por haber sido sitio de múltiples asesinatos, lavado de dinero, venta de sustancias ilegales, entre otras cosas. La misma fue abandonada hace décadas, luego de que se manifestaran allí muchos sucesos para normales. Para las personas que vivían en el lugar, se hizo imposible seguir habitándolo por lo que lo dejaron abandonado y así continua hasta el día de hoy.

El hijo de una de las personas que vivió aquí, relata en una entrevista especial, cómo desde pequeño, el podía ver diferentes tipos de apariciones cuando su padre lo llevaba de visita a ese lugar que era especial para él. Cuenta que veía gente muerta tirada en el suelo de todo el lugar, muertes a disparos. También cuenta que veía gente ensangrentada colgando de los árboles, niños corriendo por el prado llorando sin consuelo e incluso ve a los empleados de la hacienda que vivieron en el lugar años atrás. El empleado de la puerta y el ama de llaves, según cuenta, son los que más hacen notar su presencia.

Este hombre, contó relatos escalofriantes
de sus visiones, las cuales fueron luego respaldadas por investigaciones que mostraron notas de periódicos de la época, o relatos de vecinos de la zona, que todo lo que este hombre veía cuando era apenas un niño, había pasado incluso antes de su nacimiento. En el lugar, también hay enterrados muchos cuerpos de personas que pertenecieron a la adinerada familia de la hacienda el Ciprés y se cree que estas almas vagan en pena por el lugar.

Hasta el momento se han realizado todo tipo de investigaciones en las cuales siempre se confirma que algo extraño ocurre en el sitio. La mayoría de la gente que se presenta en este sitio, es atacada con objetos contundentes por seres sobrenaturales, mientras que otras son ahuyentadas con gritos y llantos terroríficos.

La leyenda del hombre del turbante rojo

La leyenda del hombre del turbante rojo

Filiberto era conocido en todo el pueblo como un soberbio herrero. Fundía y fusionaba los metales como ningún otro. Una tarde un hombrecillo que llevaba un turbante rojo sobre su cabeza llamó a la puerta de su negocio.

– Que tal, ¿es usted don Filiberto?

– Sí, ¿en qué le puedo ayudar?

– Soy Husein Mohamed, señor de los hechizos oscuros.

– ¿Y qué es lo que quiere?

– Solamente deseo hablarle acerca de una visión que lo involucra a usted. Por la noche, lo visitará una mujer vestida con un abrigo de color azul y le pedirá que fabrique algo que usted no podrá hacer solo. Vengo a ofrecerle mis servicios, yo no pretendo ninguna remuneración económica por ellos, lo único que quiero es que omita comentarle a alguien sobre nuestro encuentro. ¿De acuerdo? Aquí tiene mi tarjeta. Estaré esperando su llamada.

– El reloj marcó las siete de la noche y la mujer descrita por Mohamed se presentó

– Buena noche señor, quiero que repare mi tren de hierro.

– ¿Qué le pasó?

– Las piezas no tienen ningún defecto. Lo que sucede es que como verá, cada vagón está adornado con calaveras y éstas se agitaban al ponerlo en funcionamiento. Sin embargo, desde hace varios días no se mueven.

Filemón miró cada vagón con detenimiento y no se explicaba cómo la mujer afirmaba que las figuras funestas se movían, si lo único que se apreciaba de ellas era su contorno. Aun así aceptó repararlo. Para ello le llamó al hombre del turbante rojo y este llegó cinco minutos después.

Entonces Mohamed sacó de un pequeño costal que contenía varios polvos y bañó con ellos los vagones del tren. Súbitamente, éstos comenzaron a emitir sonidos fantasmagóricos y las calaveras se volvieron movedizas.

– Filiberto, coloca tu mano en una de ellas para que veas lo que pasa. Dijo Mohamed.

– No, no deseo hacerlo.

– ¡Te lo ordeno!

Se desconoce el motivo, pero el herrero acató la orden del hombre del turbante rojo y al poner su yema sobre uno de los rostros de hueso, su cuerpo fue transformado en polvo y su calavera se colocó en un hueco vacío del vagón.

Después apareció la mujer de azul Y ambos forasteros salieron de ahí con el tren, sólo que ahora éste tenía anexado un pasajero más