La laguna del tesoro

La laguna del tesoro

Cuenta la historia, que en ciertas zonas selváticas de américa yace una misteriosa laguna oculta en medio de la vegetación, una laguna que se presume poseería una cantidad de oro incalculable en lo más profundo de sus oscuras aguas.

Esta laguna data de épocas precolombinas, cuando las tribus indígenas dominaban un vasto territorio, el cual poco a poco se les fue robado por parte de aquellos Europeos expedicioncitas y colonizadores. Cuenta la leyenda por su parte, y teniendo un conocimiento certero de la gran cantidad de metales preciosos existentes en estas zonas durante aquel sigo XVI, que los indígenas al verse invadidos por estos extraños españoles decidieron arrojar gran parte de sus tesoros a esta profunda laguna.

Luego de todo el devastador proceso de colonización acarreado por los españoles, y a pesar de haberse llevado un enorme porcentaje de tesoros de las américas, aún hoy en día se presume que esta laguna cuenta en sus profundidades con valiosísimas piezas de oro.

Por su parte, expedicionarios han acrecentado la popularidad de esta famosa laguna del tesoro, asegurando que durante las noches los espíritus de aquellos habitantes originarios se encargan de preservar hasta hoy en día la integridad de sus tesoros. Se asegura que cualquier hombre capaz de atreverse a sumergirse en estas aguas, lo único que conseguirá es una muerte dolorosa a causa del ahogo.

Se cree vehementemente en fuerzas sobrenaturales que manejan las aguas de esta laguna, reconociendo a aquellas personas que se interesan exclusivamente en arrebatar sus tesoros. Esta fuerza extraña hará que las aguas de la laguna comiencen a moverse, buscando succionar al hombre hasta llevarlo a sus profundidades, dónde tendrá el tesoro al alcance de sus manos, aunque quedará atrapado ahogándose en medio de monedas de oro y su codicia.

Cuentos la mala suerte la controla uno

Ramon Figo, un inmigrante en estados unidos, que había recorrido todo el continente latinoamericano, para llegar al país de los sueños, de Brasil y con toda una vida por delante, llego a la Florida, para hacer realidad todas sus ideas, pero algo tenia el pobre Ramon y es que siempre tuvo mala suerte.

mala suerte

Nunca supo si fue algún tipo de maldición, o hechizo, ya que en su pueblo se hablaba mucho de eso, y al no conocer sus padres, nunca supo si tenia algo en su alma, que le impedía llevar una vida normal.

Nada le salia bien, la migra lo había sacado del país, en las circunstancias mas estúpidas, y el terco, tardaba meses en regresar, para caer por cualquier tontería de nuevo, en las manos de los encargados de migración.

Paso un tiempo y parecía que todo cambiaba, ya que encontró a una mujer que le dijo que ella podría ayudarlo, y que sus padres, lo buscaban aun en su natal pueblo, algo que nadie podría saber, pero la mujer al ser vidente, le sabia todo.

Le ayudo con un talismán, para que la mala suerte que le seguía, no le afectara, pero le pidió que lo cuidara bien, entonces el hombre se volvió a su país.

Llego, pero nada de lo que había dicho la mujer había sido cierto, el pobre hombre en una de las sesiones, se quedo dormido, y se sabia que en sueños hablaba y respondía todo lo que le preguntaran, entonces entendió que solo habían jugado con el.

Lo que se dio cuenta, es que la mala suerte en la vida no existe, y que el talismán no tenia ningún poder, solo es el poder de la mente y el alma lo que nos ayuda a salir de las malas rachas que pueda llegar a tener uno en la vida, y que si dios manda problemas, siempre serán los que puedas resolver en tu vida, para darte la sabiduría.

 

 

 

Les juro que nunca he jugado la Ouija

    Les juro que nunca he jugado la Ouija

En México, los chicos han tomado como una moda común jugar la Ouija, en algunos lugares le llaman el juego de la copa, lo cual tiene los mismos elementos, solo que en vez de un anillo, péndulo o moneda, en el juego de la copa se usa una copa pequeña para marcar las letras o símbolos que los espíritus quieran transmitir.

En Ciudad de México, un joven discutía con sus padres, le consiguieron dos tablas de Ouija, anillos, monedas, velas y otros implementos esotéricos en su cuarto. Todo gracias a que un amigo le dijo a su padre que el joven lo había golpeado después de jugar la Ouija como si estuviese poseído.

Pero la porfía se mantuvo durante horas, el joven que no y los padres (pruebas en mano) que sí. Al final los padres lo castigaron y quemaron todo lo que encontraron. Esa noche, cuando los padres lo llamaron para bajar a comer el chico no bajó. Subieron, abrieron la puerta y el chico no estaba. Una nota en la cama ¿explicaba? La situación:

“Me voy a vivir mi vida, vayan al infierno ustedes junto con su hijo, gracias”

En la mente de los padres la nota no tenía sentido, escaparse no era cosa de otro mundo, pero mandarlos al infierno, no. Mucho menos mencionándose él mismo en tercera persona. Pero algo lejos ya de la casa, él si entendía. No el hijo de los padres, si no el espíritu que se había apoderado del cuerpo del muchacho en la sesión de Ouija, intentó matar al amigo para que no hablara pero se le escapó, cosa que ahora corregiría para seguir con su vida. Nunca mintió, de verdad no había jugado nunca a la Ouija, fue el chico quien jugó y le permitió quedarse con su cuerpo al jugar. Además, los padres destruyeron la tabla con la que fue convocado, así que ahora estaba más tranquilo que nunca, con un nuevo cuerpo y una vida para seguir haciendo maldades.

Te esperaré por siempre

Te esperaré por siempre

Según dice la leyenda, Alejandro era un odontólogo joven y muy talentoso de una localidad de la Comunidad de Valencia. A pesar de que solo tenía algunos años de haber culminado la universidad sus habilidades hicieron que ganara fama a una velocidad impresionante, por lo que en poco tiempo no solo era respetado sino que comenzaba a ver los frutos monetarios de su oficio.

Siempre se involucraba en las actividades de colecta para causas benéficas que organizaba la parroquia de la localidad, a pesar de que no fuese el más devoto. Fue en una de estas colectas que conoció a una joven que, por lo menos con lo que se podía ver, cumplía con las expectativas que este joven tenía en el amor. El nombre de este ángel misterioso era Gabriela, encargada de la pequeña biblioteca de la comunidad, era una persona muy cándida.

Ella correspondía a los acercamientos del joven odontólogo con lo que parecía un amor mutuo, de esos de película. Pasaron los meses, y luego de algunas tentativas finalmente Alejandro se decidió a pedir formalmente la mano de la joven en matrimonio, a lo que ella y su familia accedieron.

Llegó la fecha de la boda pero cuando el flamante novio esperaba a su futura esposa en el altar llegó una de las damas de honor con una nota. Aparentemente la muchacha no estaba tan decidida y escapó con otro hombre. Sobrecogido por el dolor y la rabia Alejandro se aleja de la iglesia taciturno hasta las vías del tren, a las que se arroja al ver el tren de las 6 de la tarde. La leyenda cuenta que la puerta de la iglesia puede verse, a las 6 de la tarde, a un apuesto joven vestido de traje que espera pacientemente a alguien que nunca llega.

Cuento de terror siempre sonrie

Hector un tipo alto, esbelto que había heredado una casa de un pariente que ni recordaba, se había instalado plácidamente a disfrutar de lo que otro había hecho, durante toda su vida, asi paso la tarde en calzoncillos, con una cerveza en mano y un cigarrillo pegado casi a los labios.

mujer sonriente

Por la in gesta de las bebidas alcohólicas, se quedo dormido en el sofá de esa sala de estar, de la casa que apenas ese día estaba conociendo, al despertar, la ausencia de sonido, era implacable, hacia que doliera hasta los oídos.

Algo que nunca en su vida, el ensordecedor ruido de la ausencia de ruido, hizo pensar a Hector, que la resaca que tenia, algo había afectado a sus oídos, y en plena madrugada, se metió a bañar, acto seguido, quiso ver las noticias en la televisión, pero el televisor nunca funciono, pensó en el ordenador y no había Internet, que pasaría, se empezó a preguntar.

Busco alguna otra bebida embriagante para combatir la cruda que pensaba le estaba afectando, pero noto que en su refrigerador, no había absolutamente nada, como podía ser esto, si unas horas antes había comprado en el super, comida para una semana, que es lo que tardaría en vender dicha propiedad, al cerrar la puerta del refrigerador, algo aterrador le esperaba, era una mujer, que se le quedaba viendo fijamente, y del cual no sabia su existencia,  ella alta, lo tomo por el cuello, de una sola mano lo empezó a estrangular, levantándolo del piso.

Y con su silueta de risa diabólica, quería ver tronar la traquea del Hector, así que por mas intentos que hacia, la mujer nada mas no lo soltaba, entonces con su ultimo suspiro, se acordó de siempre sonreír ante las adversidades, y ella al ver esto aflojo, lo soltó y se dio la vuelta para salir de su casa.

Ahí quedo Hector casi desmayado, pero vivo, se quedo dormido en el piso y al levantar, todo estaba como si nada, recordando todo lo que había pasado, pensó que solo había sido un mal sueño.

Y dispuesto a salir a buscar al abogado que le ayudaría con la venta del bien inmueble, paso al baño a peinarse, ya se iba, pero noto algo en su cuello, y era la marca de la mano de la mujer que un dia antes estuvo a punto de matarlo.

La Atlántida, el continente perdido

La Atlántida, el continente perdido

Una historia cuenta que hace 12.000 años, asolada por volcanes y terremotos y tragada por un mar furioso, una isla llamada Atlántida se sumergió bajo el agua. La búsqueda de la Atlántida continúa hasta hoy. La historia de la Atlántida empieza entre las pirámides. Sacerdotes egipcios contaron al sabio griego Solón acerca de una nación que había existido 10.000 años atrás. Una nación más avanzada que Egipto y más poderosa que cualquier otra que haya existido. Platón escribió la historia de la Atlántida en el 650 a.C. Contó que la Atlántida era del tamaño de Asia y África juntas, aunque científicos más contemporáneos creen que era un continente más pequeño pero que conectaba todo el Planeta. La existencia de la Atlántida hasta hoy es un enigma. ¿Inventó Platón una fábula para prevenir a Atenas sobre la avaricia y la corrupción? ¿O verdaderamente existió una civilización más avanzada que la nuestra que en un solo día desapareció bajo el océano? Se cree que el hombre de la Atlántida se desarrolló a un nivel consciente muy elevado. Los atlantes eran experimentados viajeros, que dominaban con sus barcos todos los mares y océanos del Planeta.
En la actualidad investigadores del continente perdido como Ignatius Donnelly, estudió los enigmas no sólo de la Altlántida sino de diferentes culturas y elaboró una hipótesis sin precedentes que: la Atlántida fue un continente entre Europa y América que se sumergió y que incluso llegó a constituir un puente terrestre entre ambos mundos. Esto se deduce por semejanzas culturales entre mayas, aztecas con los egipcios especialmente por las pirámides. También comparten similitudes en el lenguaje. ¿Cómo se explican entonces semejanzas entre pueblos que vivían a miles de kilómetros de distancia y que no conocían los océanos?

Puedo verlos

Puedo verlos

La primera vez que vi a una persona muerta, tenía aproximadamente unos nueve años de edad. Íbamos mi hermano y yo en el auto, cuando de momento voltee hacia la ventanilla derecha y le dije:

– ¿Ya viste a esa mujer de allá?

– No hay ninguna mujer. Sólo hay autos. Lo que sucede es que ya debes estar muy cansado de estar aquí. Llevamos más de dos horas en este embotellamiento y la verdad es que no veo la hora en que vaya a mejorar la situación. Mejor voy a contarte unas leyendas antiguas para que pienses en otra cosa y no estés tan aburrido.

Transcurrió más de una década y yo continuaba viendo a personas vestidas de blanco. Algunas de ellas incluso me saludaban o me guiñaban un ojo. Mi novia al notar lo exaltado que me ponía cada vez que me sucedía un episodio, sugirió que fuera a ver a un psicólogo.

Estuve con él por un semestre entero, visitando su consultorio por lo menos dos veces a la semana sin ver ningún resultado positivo. Luego me llevaron a ver a una bruja, quien me dijo que yo tenía poderes extra sensoriales, con lo que era capaz de observar a individuos que se encontraban en otros planos astrales.

También me comentó que son muy pocas las personas que tienen esa capacidad y que debía hacer lo que estuviera en mis manos para conseguir comunicarme con ellos, pues generalmente esa gente lo que busca es una especie de enlace con los vivos para advertirles de sucesos que posiblemente vayan a ocurrir en sus vidas en el futuro.

Por supuesto, la misión de estos seres es la de inducir a quienes aman a cambiar su estilo de vida, de modo tal que al cambiarse de línea temporal, puedan evitar esos percances.

Ya llevo años dedicándome a esto y puedo comentar que es una encomienda repleta de satisfacciones.

Las apariciones de la vieja hacienda Ciprés

Las apariciones de la vieja hacienda CiprésLas haciendas, eran enorme ranchos o casas con gran porción de terreno, que pertenecían a personas muy adineradas de México. En este caso, hablamos de una muy especial, se trata de la hacienda Ciprés, un lugar que es conocido por haber sido sitio de múltiples asesinatos, lavado de dinero, venta de sustancias ilegales, entre otras cosas. La misma fue abandonada hace décadas, luego de que se manifestaran allí muchos sucesos para normales. Para las personas que vivían en el lugar, se hizo imposible seguir habitándolo por lo que lo dejaron abandonado y así continua hasta el día de hoy.

El hijo de una de las personas que vivió aquí, relata en una entrevista especial, cómo desde pequeño, el podía ver diferentes tipos de apariciones cuando su padre lo llevaba de visita a ese lugar que era especial para él. Cuenta que veía gente muerta tirada en el suelo de todo el lugar, muertes a disparos. También cuenta que veía gente ensangrentada colgando de los árboles, niños corriendo por el prado llorando sin consuelo e incluso ve a los empleados de la hacienda que vivieron en el lugar años atrás. El empleado de la puerta y el ama de llaves, según cuenta, son los que más hacen notar su presencia.

Este hombre, contó relatos escalofriantes
de sus visiones, las cuales fueron luego respaldadas por investigaciones que mostraron notas de periódicos de la época, o relatos de vecinos de la zona, que todo lo que este hombre veía cuando era apenas un niño, había pasado incluso antes de su nacimiento. En el lugar, también hay enterrados muchos cuerpos de personas que pertenecieron a la adinerada familia de la hacienda el Ciprés y se cree que estas almas vagan en pena por el lugar.

Hasta el momento se han realizado todo tipo de investigaciones en las cuales siempre se confirma que algo extraño ocurre en el sitio. La mayoría de la gente que se presenta en este sitio, es atacada con objetos contundentes por seres sobrenaturales, mientras que otras son ahuyentadas con gritos y llantos terroríficos.

Revelando el rollo

Revelando el rolloRevisando las cajas viejas del desván, descubrí una pequeña que contenía en su interior varios rollos de película sin revelar. Todos eran de 35 mm, algo que casi nadie utiliza ya en esta época. Me llamó la atención que los carretes poseían una etiqueta engomada a la fecha de marzo de 1992 y la palabra Londres MG.

Le pregunté a mi abuelo que si sabía a quién pertenecían tales rollos:

– Eran de tu tío Aarón. Él se dedicó a la fotografía hasta que murió.

– Es verdad. No sé por qué no lo recordé en el momento en que encontré la cajita. Le respondí.

– Es muy simple. Tú tenías apenas cuatro años cuando él falleció a finales de abril de 1992.

– Ah, así que se puede decir que estas fotos son su último trabajo profesional.

– Sí, pero después de que llegó de Inglaterra, vino demasiado enfermo como para seguir trabajando. De hecho, sus últimos días los pasó en un cuarto de hospital.

– ¿De qué se enfermó abuelo?

– Los médicos no supieron explicarnos. Aparentemente los análisis que le practicaron salieron negativos. Es decir, en su sistema no había nada que indicara que hubiera contraído alguna bacteria o virus letal. Sin embargo, cuando le hicieron la autopsia, notaron que gran parte de su estómago e hígado estaban destrozados. Traté de buscar información al respecto, pero lo único que encontré fue una historia de terror pequeña anglosajona que decía algo acerca del muro de los gnomos.

– Eso es lo que significaban las siglas MG en los rollos. Gracias abuelo la información fue de gran ayuda.

Me fui corriendo a casa de mi amigo Gabriel, quien es un fanático de las viejas técnicas de revelado. Ambos entramos a la habitación oscura, preparamos los químicos y rescatamos la mayoría de las imágenes contenidas en los rollos.

El 95% de las fotos mostraban un muro de piedra con relieves de duendes. No obstante, las dos últimas de cada rollo, enseñaban a pequeños seres diminutos que se estaban introduciendo en la nariz de mi tío.

Posiblemente esas pequeñas entidades diabólicas, fueron la causa de su deceso. Han pasado dos semanas de ese hallazgo y ahora comienzo a sentirme enfermo. Espero que los duendes no me hayan contagiado a mí también.

La pluma del águila

La pluma del águila

Mario era un historiador que se encontraba obsesionado con la cultura azteca. En su casa tenía libros de toda clase, los cuales recopilaban crónicas tanto indígenas como españolas.

Cuando tenía tiempo de irse de vacaciones, le gustaba dirigirse a sitios que estuvieran relacionados con la cultura mexica. Cierto día, mientras daba una conferencia sobre los emperadores aztecas, se le acercó un hombre de aspecto misterioso y le entregó un papel.

Dicho escrito contenía la hora y el lugar de una cita: “Hoy a las tres de la tarde en el restaurante del hotel”.

Mario quiso indagar más sobre aquel individuo, pero nadie de sus allegados lo conocía. Lo único que quedaba por hacer era esperar. A las 2:45 p.m. el historiador se hallaba aguardando el encuentro, literalmente sin dejar de frotarse las manos.

Pasaron 15 minutos y el sujeto en cuestión apareció. Llevaba una gabardina que le alcanzaba a tapar la mitad del rostro. También tenía unas grandes gafas oscuras que le cubrían los ojos.

Se sentó a la mesa y pronunció las siguientes palabras:

– Gusto en conocerlo Dr. Mario, me llamo Tonatiuh y tengo una proposición interesante que hacerle. ¿Supongo que ha escuchado la leyenda de la serpiente y el águila no?

– ¡Qué pregunta más tonta! Sabe que me dedico especialmente a cuestiones ligadas a la cultura azteca. Entonces, cuál es la razón de hacerme ese cuestionamiento.

– Tranquilícese. Todavía no termino. ¿Me puede decir quién fue el que envió a los mexicas hacia la búsqueda de un nuevo lugar en donde establecerse?

– Huitzilopochtli, el Dios supremo. Vuelvo a repetirle Sr. Tonatiuh, si esta charla sólo va a tratar temas superficiales de historia, mejor me marcho. Tengo cuestiones más importantes que hacer.

– Es usted una persona muy impaciente Dr. Mario. ¿Qué me contestaría si le digo que mis colegas y yo hemos encontrado un pueblo en el que dicen tener una de las plumas que perteneció a esa ave?

– Diría que es un embustero, pues mucha gente dedicada a crear cuentos latinoamericanos como ese.

– El poblado se llama Ayotl, salimos en dos días. Lo que me interesa es que usted nos acompañe para qué nos sirva de traductor y así poder adueñarnos de la pluma. Desde luego, sus esfuerzos serán recompensados con 40 millones de euros.

– ¿Tanto por una pluma de un ave?

– Sí, lo que sucede es que en otra excursión por esa región, encontramos una especie de símbolos que indicaban que quien posee la pluma se vuelve inmortal.

Cuentos latinoamericanos La pluma del águila

Mario aceptó, no sólo por la exorbitante paga que le prometieron, sino por su espíritu inquieto.

No bien habían llegado a Ayotl cuando Tonatiuh le pidió a Mario que se entrevistara con Kuautli el sacerdote de la comunidad.

Aquel era un hombre mayor, de aproximadamente 2 metros de estatura y unos 70 kilogramos de peso. Una de las cosas que más le impresionaron a Mario al momento de verlo fue que tenía una agilidad semejante a la de un adolescente.

El historiador y Kuautli platicaron por unos minutos en náhuatl. Luego este último los condujo a la pirámide sagrada. En la parte central de la construcción se hallaba un pedestal en donde descansaba la pluma que estaban buscando.

– Distraigamos al viejo y llevémonosla. Dijo Tonatiuh.

– ¡No puede hacer eso! Replicó Mario, hay una maldición para los que intenten robarla.

– Ese indio ya te lavó el cerebro. Aquí queda cancelado nuestro trato. Si no nos vas ayudar, no nos estorbes.

Tonatiuh y sus acompañantes tocaron la pluma al mismo tiempo. La tierra comenzó a temblar y aquellos hombres fueron enviados a las profundidades de la tierra.

Después de eso, tampoco nadie volvió a ver a Mario, aunque algunos aseguran que continúa viviendo tranquilamente en Ayotl.

La pluma del águila

Reconocidos cuentos latinoamericanos, para que te nutras con su facil lectura y buen contenido.